sábado, 12 de diciembre de 2009

Mama..Papa.. tengo que hablar con ustedes


Tengo el orgullo de tener una hija de dos años con 20 veranos sobre mi hombro. ¿Jodido?.. jodidisimo... digamos que lo veo como el despertar para muchas cosas en mi vida.. y la opcion de empezar a hacer las cosas bien. Hoy por hoy deambulo dividiendome entre los libros de la universidad y mis horarios de lunes a viernes, mis clases de fotografia de los sabados y mi trabajo a tiempo completo como padre. Todo empezo con lo que crei fue una muestra de amor desenfrenado, atribuyendole esa pizca de irresponsabilidad que no niego. Recuerdo que la noticia me cayo mientras estaba en parciales en la universidad (justo el ciclo que en un lapso de responsabilidad decidi llevar 8 cursos) y a los 4 dias tenia una familia nueva, planes de matrimonio y 7 kilos menos con los que llenar mi ropa. Miraba a mi padre, decepcionado y sorprendido mientras que, siendo fiel a su caballerosidad digna de un marino de aquellas epocas en las que ser marino era un lujo, conversaba con la familia de mi enamorada en la sala de su casa y buscaba la mejor manera en que podriamos hacer lo mejor por ese niño que estaba por venir. Por otro lado, tenia a una madre menopausica con una mirada volada, producto de el baldaso de agua fria que acababa de darle su hijo menor.

Afortunadamente conte con el apoyo de mis padres durante esos meses al dejarme continuar con mis estudios y, lo que es mas importante, sabiendo que me apoyaban y me alentaban a que, a partir de ese dia, buscara el exito no por mi, sino por mi primogenito. Me dedique a trabajar en una conocida cadena de venta de cafe con lo que pude cumplir mi promesa de pagar todos los gastos de embarazo en los que incurriera la que hasta ese momento seria mi futura esposa (no lo tomen a mal.. somos novios pero hubiera sido un error casarme por esos motivos) y a buscar abusar de lo que crei serian mis ultimos nueve meses de libertad, pensamiento que llego producto del miedo de saber que tenia 9 meses para aprender a cuidarme a mi mismo para poder luego cuidar a mi hija.

Luego de meses de una relacion deteriorada producto de mi inmadurez licuada con una cucharada de miedo y una pizca de estrés y añadiendole una sensibilidad por parte de mi novia producto de los cambios que sufria y lo miedos que abarcaban la vision de su vida luego de tener una hija a los 17 años, decidimos terminar nuestra relacion que estaba crucificada por mi falta de atencion emocional hacia ella alegando que bastaba con mi esfuerzo por conseguir dinero para que no le falte nada... algo asi como lo que viven algunas esposas de empresarios exitosos que nunca llegan a casa. Un tema etico y social me convirtio en el villano pero ¿saben algo?... fue lo mejor que pudimos hacer antes de hacer un daño irremediable para nosotros.

Luego de una paz establecida por una tranquilidad y apoyo mutuo entre ambos... un dia de enero, con problemas familiares hasta el dia de hoy irreconciliables con mi hermano y a 5 dias de mi cumpleaños numero 19, vino al mundo la que seria mi primera hija y creanme que con la tarea que me da hoy en dia... mi fabrica de produccion ha cerrado por un buen tiempo.